El gas natural se obtiene de depósitos subterráneos de las lutitas a través de un proceso denominado fracturamiento hidráulico (también conocido como hydrofracking, fracking, hidro-fractura, o fraccing).
Durante hydrofracking, millones de litros de agua mezclada con productos quÃmicos industriales y apuntalante (arena o partÃculas de cerámica) se criticó en el pozo para liberar el gas natural. En la formación de esquisto Marcellus en el noreste de los EE.UU., por ejemplo, fracking un solo pozo puede requerir millón hasta 5 millones de galones de esta mezcla de agua.
El agua residual que vuelve a subir de un gas de esquisto y va por dos nombres: el contraflujo y de agua producida. Estos términos se usan indistintamente, pero tienen significados ligeramente diferentes.
Flujo de retorno. Después del procedimiento de fracturamiento hidráulico se ha completado, la presión en el pozo sea puesto en libertad. La dirección de flujo se invierte, y el agua y el flujo de apuntalante exceso de copias de seguridad a través del pozo a la superficie. Tanto el proceso como el agua devuelta se les conoce como "flujo de retorno."
El agua producida. Después de la perforación y fracturamiento de un pozo se han completado, el agua puede llegar a salir del pozo junto con el gas natural. Parte de esta agua se vuelve lÃquido y algunas fracturas es el agua que se produce naturalmente en la formación geológica. Estas aguas producen retroceder a través de la boca del pozo con el gas.
La cantidad de flujo de retorno y el agua producida varÃa mucho entre los pozos, y no todas las formaciones de esquisto producen una gran cantidad de agua. Dos que al parecer se produce poca o ninguna agua son los Lewis, en su mayorÃa en la cuenca de San Juan de Nuevo México y Colorado, y Fayetteville, en Arkansas.